Quizá, para los productores agrarios que trabajen con invernaderos de elevadas necesidades energéticas (flores, ornamental, tomate en épocas frías...) la respuesta sea claramente un No.

Sin embargo, el nuevo enfoque que la agricultura moderna nos ofrece, y sobre todo el impulso que está tomando el ahorro energético en los procesos de producción agraria, nos puede hacer cambiar de opinión. La universidad Politécnica de Valencia ha presentado recientemente un proyecto que muestra como es posible mantener un invernadero de elevadas necesidades energéticas con un gasto energético mínimo. Eso sí, ciertas condiciones son necesarias; un clima determinado, y un acuífero confinado próximo. A continuación os muestro la introducción de este proyecto. Los que estéis interesados en éste podéis consultarlo en la cátedra de proyectos de la UPV (ETSIA). Para más información, Estia.upv.es.

"Hoy en día, los sistemas de control térmico del ambiente son utilizados en muchos sectores productivos además del sector doméstico, y se encuentran incorporados en aplicaciones muy diversas. En el sector agrario se aplican en diversos procesos productivos como granjas, invernaderos o la industria cárnica. Los invernaderos dedicados a la producción de flores y plantas ornamentales han sido tradicionalmente los pioneros en la aplicación de técnicas de control de la temperatura, además de otras variables del ambiente del invernadero, debido a que es una producción intensiva en la que el consumo de energía constituye un gasto importante que conviene optimizar.

En este tipo de sistemas productivos, caracterizados por las elevadas necesidades energéticas (ENE), hay dos aspectos de gran interés para la Ingeniería, el aporte de energía y el control automatizado de las variables que influyen en la producción. Todos estos procesos necesitan una fuente de energía para mantener un nivel óptimo en la temperatura del ambiente. Los combustibles fósiles que se utilizan actualmente se encuentran siempre en tela de juicio debido a sus características más importantes: son recursos limitados y son productos importados. Estas dos propiedades los convierten en productos con precios inciertos y por lo tanto de gran importancia en actividades con gran consumo de combustible. A esta incertidumbre ya tradicional (desde la primera crisis del petróleo de 1973) se ha unido recientemente otro aspecto negativo: el consumo de combustibles fósiles produce dióxido de carbono considerado como el mayor responsable del efecto invernadero y consecuente calentamiento de la atmósfera de la Tierra. Se están poniendo en marcha, desde hace tiempo, diversas actuaciones como son: a) el ahorro energético mediante el uso de sistemas tradicionales más eficientes y mejor aislamiento de los recintos, b) fuentes de energía rápidamente renovables, como son la energía solar y la energía eólica, y c) sistemas de calentamiento que aprovechan parte de la energía del medio ambiente para obtener una temperatura superior, como la bomba de calor.

La aplicación de energías renovables para el calentamiento del ambiente requiere de un sistema de almacenamiento de energía que cubra el desfase que existe entre el periodo con disponibilidad de energía y el periodo de necesidades energéticas. En cuanto a la automatización del control de las variables del invernadero, en los últimos años se está viviendo una auténtica revolución debido al desarrollo de la informática y a las comunicaciones. El sistema de control simplemente automático ha sido muy utilizado en los invernaderos. En la actualidad se está implantando el control informático, y en un futuro no muy lejano se podrá acceder al control del invernadero con las nuevas tecnologías de las comunicaciones. El presente trabajo de investigación pretende estudiar un sistema alternativo para cubrir las necesidades energéticas de un invernadero ENE dedicado a la producción de planta ornamental. Se trata de incorporar un proceso de "reciclaje energético" mediante el almacenamiento de energía durante unos meses en los que el invernadero recibe energía solar en exceso, para su posterior reutilización durante los meses en que tiene necesidades de energía. A este método se le denomina Sistema Estacional de Almacenamiento de Energía (SEAE). Los SEAE se están utilizando en la actualidad para la calefacción de viviendas, en las que unos paneles solares térmicos de media temperatura calientan agua durante el verano, la almacenan en depósitos enterrados y aislados térmicamente.

El agua caliente es extraída en invierno para calentar las viviendas mediante la técnica del suelo radiante, donde una temperatura de 35 ºC es suficiente. En el presente trabajo se van a considerar los acuíferos naturales como acumuladores estacionales de agua caliente, los cuales, según diversas investigaciones(Moltz et al, 1981; Chi Fu Tsang et al, 1991), son depósitos muy apropiados para este tipo de aplicaciones. Según estos investigadores se puede recuperar en invierno hasta un 70% de la energía que se almacenó en verano.

En este trabajo se abordará el estudio de un SEAE para satisfacer las necesidades de energía de un invernadero ENE para la producción de plantas ornamentales. El sistema captador de energía lo constituye el propio invernadero, una bomba de calor coge la energía del aire del invernadero en periodos en los que hay exceso de energía en el invernadero, calienta el agua y la almacena en un acuífero de manera estacional. En invierno el agua caliente es extraída y utilizada a su temperatura de extracción para calentar el invernadero. En el trabajo también se diseña el software para el control del ambiente térmico del invernadero."